Jose Carlos Mariategui 1930-2011

Jose Carlos Mariategui   1930-2011
SABEIS QUIEN ES MARIATEGUI ?, PUES BIEN , ES UNA NUEVA LUZ DE AMERICA , EL PROTOTIPO DEL NUEVO HOMBRE AMERICANO, HENRI BARBUSSE. Mausoleo en Lima Peru . Cementerio Presbitero Maestro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Marxismo ecológico: elementos fundamentales para la crítica de la economía-política-ecológica | Netwar y Movimientos antisistémicos

FUENTE
http://forajidosdelanetwar.blogspot.com/2012/05/marxismo-ecologico-elementos.html

 



Marxismo ecológico: elementos fundamentales para la crítica de la economía-política-ecológica
Damiano Tagliavini e Ignacio Sabbatella
Mientrastanto.org
1) Introducción
La crítica situación ecológica global, evidenciada en los procesos de cambio climático, agotamiento de bienes naturales y degradación ambiental, acompañados de crecientes conflictos socio-ambientales, nos sugiere preguntarnos qué relación guarda con los fundamentos del modo de producción y reproducción capitalista.
A través del presente artículo procuramos exponer la relevancia de la teoría marxista para analizar dicha crisis y contribuir a la cimentación de un marxismo ecológico (en adelante ME), como una novedosa corriente de pensamiento crítico. A pesar de las experiencias fallidas del denominado “socialismo real” en su relación con la naturaleza y de la propensión del capitalismo a internalizar el discurso ambientalista, creemos posible observar una significativa tendencia de algunos pensadores marxistas a incorporar la ecología y de buena parte de los movimientos ambientalistas a radicalizar su praxis política hacia posiciones anticapitalistas.
De esta manera, nos proponemos rastrear aportes en la obra de Marx y Engels, analizar las críticas al marxismo que se realizan desde la Economía Ecológica y, finalmente, enumerar algunos precursores del ME, junto a algunos conceptos que ayudan a entender la relación entre capital y naturaleza.
No pretendemos agotar el tema aquí sino apenas realizar una contribución crítica, planteando la pertinencia del debate y sus potencialidades para la investigación científica y la actividad política.
2) Aportes ecológicos en la obra de Marx y Engels
A pesar de los prejuicios vigentes en el ambientalismo, Marx y Engels analizaron en diversos pasajes los vínculos entre el mundo social y el mundo natural. La distinción analítica que proponemos no debe entenderse como conceptos cerrados e independientes, sino más bien como temas vinculados entre sí.
a) Concepción materialista de la naturaleza
Resulta sugerente comenzar con el trabajo de John Bellamy Foster (2004) quien reconstruye una concepción materialista-dialéctica de la naturaleza en la obra de Marx. Arroja luz sobre tres grandes herencias que han sido descuidadas: el filósofo griego antiguo Epicuro, el químico agrícola Justus von Liebig y Charles Darwin. El primero inspiró una visión materialista de la naturaleza. A partir del segundo construyó una comprensión del desarrollo sostenible. Mientras que de Darwin adoptó un enfoque coevolucionista de las relaciones entre los humanos y la naturaleza. Sin detenernos aquí, señalamos que dicha reconstrucción echa por tierra el prejuicio de la producción intelectual de Marx como ajena al mundo natural.
En sus Manuscritos de 1844, Marx esboza una definición del concepto de naturaleza: "La naturaleza es el cuerpo inorgánico del hombre, es decir, la naturaleza en cuanto no es ella misma el cuerpo humano. El hombre vive de la naturaleza; esto quiere decir que la naturaleza es su cuerpo, con el que debe permanecer en un proceso continuo, a fin de no perecer. El hecho de que la vida física y espiritual del hombre depende de la naturaleza no significa otra cosa sino que la naturaleza se relaciona consigo misma, ya que el hombre es una parte de la naturaleza” (Marx, 2004: 112).
En este pasaje se hace evidente que para Marx no existe dicotomía entre el ser humano y la naturaleza. Esta no es algo externo o un mundo exterior. “El hombre no está en la naturaleza, sino que es naturaleza” (Vedda, 2004: xxix). La naturaleza le ofrece al hombre su medio de vida inmediato, así como la materia, el objeto y la herramienta de su actividad vital, es decir el trabajo. Esto nos conduce a plantear una continuidad con su obra de madurez, especialmente en El Capital.
b) Relación trabajo-naturaleza en la producción de valores de uso
En El Capital, Marx señala que la naturaleza es, junto al trabajo, punto de partida de la producción de valores de uso. “En este trabajo de conformación, el hombre se apoya constantemente en las fuerzas naturales. El trabajo no es, pues, la fuente única y exclusiva de los valores de uso que produce, de la riqueza material. El trabajo es, como ha dicho William Petty, el padre de la riqueza, y la tierra la madre” (Marx, 2000: 10).
Apartándonos de su forma histórica, en toda sociedad el trabajo es el momento de intercambio con la naturaleza, es la actividad con la cual el hombre se apropia de su entorno y lo transforma para satisfacer sus necesidades básicas. En el proceso de trabajo interviene no sólo el trabajo del hombre sino también el objeto sobre el cual se realiza y los medios de trabajo, ambos brindados por la naturaleza. Además, Marx destaca las condiciones materiales que no suelen identificarse en el proceso productivo pero sin las cuales éste no podría ejecutarse. De esas condiciones dependerá la productividad del trabajo y la producción de plusvalía. “Si prescindimos de la forma más o menos progresiva que presenta la producción social, veremos que la productividad del trabajo depende de toda una serie de condiciones naturales. Condiciones que se refieren a la naturaleza misma del hombre y a la naturaleza circundante. Las condiciones de la naturaleza exterior se agrupan económicamente en dos grandes categorías: riqueza natural de medios de vida, o sea, fecundidad del suelo, riqueza pesquera, etc., y riqueza natural de medios de trabajo, saltos de agua, ríos navegables, madera, metales, carbón, etc.” (Marx, 2000: 429) [1].
En su Crítica del Programa de Gotha, Marx refuerza la idea de la naturaleza como parte fundamental de la producción de valores de uso y como primera fuente de medios y objetos de trabajo. La propiedad sobre la naturaleza es la que va a determinar que una parte de la humanidad, que no dispone de ella, deba entregar su fuerza de trabajo a quienes se han adueñado de esas condiciones materiales de trabajo. Se trata de una de las condiciones históricas para el surgimiento de la mercancía fuerza de trabajo en el modo de producción capitalista que desarrollara en El Capital.
c) Separación hombre-naturaleza y campo-ciudad
Desde los Manuscritos de 1844, Marx destaca que el trabajo alienado convierte a la naturaleza en algo extraño al hombre, en un “mundo ajeno”, “hostilmente contrapuesto al trabajador”. En el marco de la apropiación privada, existe una alienación respecto a la naturaleza donde los medios de vida y de trabajo no le pertenecen al trabajador y se le presentan como objetos externos. Por tanto, concluye en los Grundrisse: “Lo que necesita explicación, o es resultado de un proceso histórico, no es la unidad del hombre viviente y actuante, [por un lado], con las condiciones inorgánicas, naturales, de su metabolismo con la naturaleza, [por el otro], y, por lo tanto, su apropiación de la naturaleza, sino la separación entre estas condiciones inorgánicas de la existencia humana y esta existencia activa, una separación que por primera vez es puesta plenamente en la relación entre trabajo asalariado y capital” (Marx, 2005: 449).
La unidad del hombre con la naturaleza no precisa explicación sino su separación. Esa separación es de carácter histórico y es la base sobre la que se asienta la relación capital-trabajo. El trabajador es separado de su “cuerpo inorgánico” al mismo tiempo que el producto de su trabajo se convierte en mercancía apropiada por el capitalista.
El proceso de expulsión de pequeños propietarios y de cercamiento de tierras comunales es el punto de partida de la acumulación originaria. Masas humanas pasan a engrosar las filas del proletariado urbano. Como bien señalan Bellamy Foster (2004) y Foladori (2001) no puede soslayarse el entendimiento que tiene Marx de la separación campo-ciudad consumada en el modo de producción capitalista. La agricultura capitalista se caracteriza por la gran propiedad, el despoblamiento rural y el hacinamiento urbano. Además de ser la causa fundamental de la polución y la depredación, quedan disociadas progresiva y radicalmente las fuentes de la producción de medios de vida y materias primas de los centros de consumo. Es la fractura del metabolismo social con la naturaleza.
d) Degradación de la agricultura por el capital
En el capítulo XIII de El Capital, afirma que el capitalismo degrada ambas fuentes de riqueza, el hombre y la tierra. Al contrario de lo que comúnmente se cree, no sólo investigó las consecuencias de la explotación capitalista sobre el trabajo, sino que también comprendió el daño que el latifundio capitalista provoca sobre la vitalidad del suelo. La gran industria y la gran agricultura explotada industrialmente actúan en unidad, una devastando la fuerza de trabajo y otra degradando la fuerza natural de la tierra. El latifundio capitalista es la raíz de una fractura irreparable en el proceso interdependiente del metabolismo social. El concepto de metabolismo refiere a la interacción entre naturaleza y sociedad a través del trabajo humano y le permite a Marx “dar una expresión más sólida y científica de esta fundamental relación”, señala Bellamy Foster (2004: 245). Es una herencia de la química de Liebig, utilizado en la teoría de los sistemas en el complejo intercambio de los organismos con su medio, que Marx adecua al entendimiento del proceso del trabajo humano y de su fractura en el modo de producción capitalista [2].
El abordaje de la agricultura capitalista había tenido como primer blanco la crítica de la teoría de la superpoblación de Malthus y la teoría de la renta de Ricardo porque en ellas no se explicaba el cambio histórico en la fertilidad del suelo, es decir, la intervención del hombre en ella más allá de la productividad natural [3]. La mano del hombre puede ser tanto un factor de mejora como de degradación del suelo. En este marco, Foladori (1996) recupera la importancia de la teoría marxista de la renta capitalista del suelo como una aplicación de la ley del valor a aquella parte de la naturaleza que puede ser monopolizable. Entrega elementos metodológicos para explicar la degradación del suelo y de los recursos naturales en general. La agricultura puesta al servicio del valor de cambio es la condición de posibilidad de que mayores inversiones de capital entreguen rendimientos económicos crecientes al tiempo que disminuyen la fertilidad natural del suelo. La obtención de ganancias extraordinarias es posible aún con rendimientos físicos decrecientes, hasta que en un momento dado sucede una crisis ecológica (Foladori, 2001).
Por otra parte, Engels en El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre planteaba que en el capitalismo lo que prima es siempre la inmediatez, el beneficio inmediato es el único fin del capitalista aislado, sin importar las consecuencias de la producción e intercambio. El capitalista produce sin tomar en consideración el posible agotamiento o degradación del recurso, ni siquiera para una potencial utilización por otros capitalistas.
e) Ampliación del sistema de necesidades y expansión del capital sobre la naturaleza
En un clarificador pasaje de los Grundrisse, Marx da cuenta que la creación de plusvalía absoluta exige la ampliación constante de la esfera de circulación de mercancías. De manera que “la tendencia a crear el mercado mundial está dada directamente en la idea misma del capital”. La expansión capitalista supone una progresiva conquista de las formaciones anteriores y la abolición de la producción de “valores de uso directos”, con el fin de someter la producción al intercambio. Por lo tanto, “el comercio ya no aparece aquí como función que posibilita a las producciones autónomas el intercambio de su excedente, sino como supuesto y momento esencialmente universales de la producción misma”. A su vez, la creación de plusvalor relativo requiere la ampliación del consumo dentro de la esfera de circulación: cuantitativa, primero; cualitativa, segundo; y, por último, producción de nuevas necesidades, descubrimiento y creación de nuevos valores de uso. Con ese fin, el capital se lanza a “la exploración de la Tierra en todas las direcciones” en búsqueda de nuevas propiedades y nuevos objetos naturales. La naturaleza pierde su carácter divino y es objetualizada en función del provecho útil para la satisfacción de esas nuevas necesidades. Hacia allí se dirige el desarrollo de las ciencias naturales. “El capital crea así la sociedad burguesa y la apropiación universal tanto de la naturaleza como de la relación social misma por los miembros de la sociedad”. La fuerza “civilizadora” del capital destruye tanto las barreras nacionales como las tradicionales y las naturales para convertirse en la primera formación social de escala planetaria. La ampliación incesante del sistema de necesidades humano y la expansión sobre la naturaleza son inherentes al proceso de producción y reproducción capitalista (Marx, 2005: 359-362).
f) Relación hombre-naturaleza en el comunismo
Marx evitó anticiparse al movimiento real existente y son pocas las oportunidades en las cuales se pronunció sobre las características de una sociedad futura. No obstante, en los Manuscritos de 1844 hace alusión al comunismo como la “verdadera solución del conflicto que el hombre sostiene con la naturaleza y con el propio hombre” (Marx, 2004: 142). En cuanto superación positiva de la propiedad privada, el comunismo es, también, superación de la alienación del hombre con respecto a la naturaleza. Para Marx, la sociedad comunista “es la unidad esencial plena del hombre con la naturaleza, la verdadera resurrección de la naturaleza, el naturalismo consumado del hombre y el humanismo consumado de la naturaleza” (Marx, 2004: 144).
Esa concepción de juventud mantiene una continuidad en El Capital, donde adelanta la definición del concepto contemporáneo de “sustentabilidad”, en cuanto a la transferencia intergeneracional de la tierra: "Considerada desde el punto de vista de una formación económica superior de la sociedad, la propiedad privada de algunos individuos sobre la tierra parecerá algo tan monstruoso como la propiedad privada de un hombre sobre su semejante. Ni la sociedad en su conjunto, ni la nación ni todas las sociedades que coexistan en un momento dado, son propietarias de la tierra. Son, simplemente, sus poseedoras, sus usufructuarias, llamadas a usarla como boni patres familias (buenos padres de familia) y a transmitirla mejorada a las futuras generaciones" (Marx, 2000: III, 720).
Es interesante observar los rasgos de continuidad en la obra de Marx cuando establece que aquella formación económica superior debería estar fundada en una asociación de productores. Dicha “asociación” reconstruiría la unidad esencial plena del hombre con la naturaleza, en su formulación de juventud [4], o el “hombre socializado” recompondría la fractura metabólica, en su enunciación posterior [5]. Se desprende de la lectura realizada la insistencia en la eliminación de la propiedad privada y en la disolución de la contradicción entre la ciudad y el campo como condiciones elementales para armonizar al hombre con la naturaleza.
3) Críticas ecologistas al marxismo
A medida que progresan las problemáticas ambientales en la segunda mitad del siglo XX, se desarrollan versiones ecológicas de la economía. Buena parte de sus mentores se ocuparon de criticar la carencia de una preocupación ecológica por parte de Marx. Pese a los aportes que hemos discutido en el punto anterior, existen posturas que rechazan cualquier derivación de la teoría marxista hacia este campo: “... si bien Marx y Engels se mostraron, en ocasiones, preocupados por problemas ecológicos o medioambientales, tales preocupaciones no tienen cabida en su visión global de lo económico y sus formulaciones no aportan el aparato teórico y conceptual que exigiría el análisis de tales problemas” (Naredo, 1987: 174).
Una afirmación más extrema refiere a que “Marx y Engels tuvieron la oportunidad de estudiar el primer intento de marxismo ecológico y que no la aprovecharon” (Martínez Alier/Schlupmann, 1992: 275). Inútil sería advertir el inconveniente que suscita definir a Marx como el primer marxista, así como la pretensión de un “ismo” ecologista para sus mismos mentores. Saliendo de este atolladero gramatical, expondremos algunas críticas que Naredo (1987) Martínez Alier y Schlupmann (1992), Cuerdo Mir y Ramos Gorostiza (2000) realizaron desde la Economía Ecológica [6].
a) Separación valor de uso/valor de cambio
Marx no sólo habría desvinculado “radicalmente” valores de uso de valores de cambio, sino que se habría focalizado en estos últimos. Por consiguiente, situó a la economía fuera del mundo material y contribuyó a afianzar la ruptura que los economistas clásicos hicieran entre lo físico y lo económico (Cuerdo Mir/Ramos Gorostiza, 2000).
Este señalamiento parte de una concepción errónea de la teoría del valor desarrollada por Marx en El Capital. Su teoría es una teoría crítica, una crítica de la economía política clásica. La separación entre valor de uso y valor de cambio no está determinada por la voluntad de Marx sino por la forma sociohistórica que adoptan los productos del trabajo en una estructura mercantil basada en el intercambio entre productores privados independientes y en la división social del trabajo. Lo que debe ser explicado no son los valores de uso en cuanto objetos que satisfacen necesidades humanas en cualquier etapa histórica sino la forma mercantil que adoptan bajo aquellas condiciones y que adquieren un valor en relación a otras mercancías. El valor de cambio no es más que la manifestación de la igualdad abstracta establecida entre al menos dos mercancías. El foco de Marx pasa por el valor y por el develamiento de la cosificación de las relaciones sociales de producción, el fetichismo de la mercancía. Lejos de tratarse de una debilidad, es una de las fortalezas de la teoría marxista. Recordemos, además, que el punto de partida de Marx es el trabajo al mismo tiempo que la naturaleza para explicar la producción de riqueza.
b) Desinterés por la energía disipada
Calcular el grado de eficiencia en términos de disipación o fijación de energía de cada proceso productivo, es una de las orientaciones de la Economía Ecológica. Vista desde el metabolismo socioeconómico, la economía es un sistema abierto a la entrada de energía y salida de calor disipado. El segundo principio de la Termodinámica [7] postula que la cantidad de entropía [8] del Universo tiende a incrementarse con el tiempo tendiendo a la disipación de energía. Según algunos ecologistas, Marx y Engels habrían rechazado esa ley “por considerarla incompatible con su visión del progreso humano e interpretar que tenía implicaciones religiosas” (Cuerdo Mir/Ramos Gorostiza, 2000).
Serge Podolinsky era un socialista ucraniano que planteó la posibilidad de analizar la explotación capitalista a partir de un estudio del flujo de la energía en la agricultura. Su conclusión fue que la productividad aumentaba cuando había una contribución de trabajo humano incrementando la acumulación de energía en la Tierra y que la cantidad de energía acumulada en los productos del trabajo es mayor a la necesaria para la reproducción de esa fuerza de trabajo. Desde la Economía Ecológica se suele criticar a Marx por un supuesto desinterés en estas cuestiones debido a que no contestó las cartas que le envió Podolinsky. El que opina sobre la cuestión es Engels [9], quien plantea que “su verdadero descubrimiento es que el trabajo humano tiene el poder de fijar la energía solar sobre la superficie de la tierra permitiendo que su acción dure más de lo que duraría sin él. Todas las conclusiones económicas que deduce de esto son equivocadas”. Además, plantea que en la industria es imposible todo cálculo energético por lo cual sería “imposible expresar las relaciones económicas en magnitudes físicas”. Engels concluye su comentario diciendo que Podolinsky “ha tomado caminos equivocados porque estuvo tratando de encontrar en la ciencia de la naturaleza una nueva demostración de la verdad del socialismo, y con ello ha confundido la economía con la física” (Marx/Engels, 1973: 33-333).
Bensaïd (2003) plantea que las razones de Engels en su crítica al ucraniano son de dos órdenes: una ideológica y otra epistemológica. La razón ideológica se enmarca en las discusiones de la época sostenidas con el malthusianismo y las visiones apocalípticas con respecto al futuro de la humanidad. La razón epistemológica tiene que ver con el intento que realiza Podolinsky de justificar el socialismo a partir de pruebas científicas: “La lucha de clases nunca es reductible a una querella de expertos, que intervienen para abogar por la inocencia de la técnica” (2003: 489).
c) Ruptura con el ideario romántico
Se remarca una ruptura en la obra de madurez de Marx con las ideas del Romanticismo en relación a la búsqueda de armonía con la naturaleza. Si se define “la visión romántica del mundo como una crítica generalizada de la civilización industrial (burguesa) moderna en nombre de ciertos valores sociales y culturales precapitalistas” (Löwy, 1990: 87), es posible y hasta positivo para Cuerdo Mir y Ramos Gorostiza rastrear en los escritos de juventud de Marx ese ideario. En cambio, en su obra posterior Marx habría quedado preso de una ideología del progreso continuo de la humanidad mediante la ciencia, la técnica y el trabajo. Sin embargo, hemos verificado en El Capital una apreciación inequívoca sobre la destrucción capitalista tanto de la fuerza de trabajo como de la tierra. Su crítica dejó de ser abstracta para tomar un carácter científico con el fin de descubrir los distintos mecanismos de explotación y obtención de plusvalía.
d) Ausencia de una definición de recursos naturales agotables
Otra de las críticas ecologistas hacia el marxismo se relaciona con el agotamiento de los recursos naturales. Martínez Alier y Schlupmann (1992) remarcan la ausencia de un análisis de la reproducción o sustitución de los medios de producción utilizados en una economía basada en recursos agotables, con lo cual no se ponen en consideración la existencia de límites en la “reproducción simple” ni en la “reproducción ampliada”. Así, en Marx el tratamiento de los recursos naturales habría sido más ricardiano que ecológico, centrado en la distribución de la renta más que en el agotamiento y contaminación que no se reflejan a tiempo en los precios. No existiría una preocupación por la asignación intertemporal de los recursos agotables. Sin embargo, cabría preguntarse hasta qué punto podemos esperar que Marx problematizara una situación que no fue visible hasta muchos años después.
De todas formas, cabe destacar que en la carta de Engels a Marx sobre el asunto Podolinsky se advierte una preocupación por el despilfarro de energía y reservas naturales. Asimismo, en otra carta, Marx [10] realizaba un comentario elogioso de los estudios de Karl N. Fraas [11], quien según él habría demostrado que como resultado del cultivo, y en proporción a su intensidad, desaparece la ‘humedad’, tan deseada por el campesino, y empieza así la formación de estepas. Agrega Marx que el cultivo sin control, y acompañado de desforestación, puede dejar tras de sí desiertos (Marx/Engels, 1973: 199).
e) Progreso indefinido de las fuerzas productivas
Uno de los aspectos de la obra de Marx que ha sido el más criticado por el ambientalismo es el desarrollo indefinido de las fuerzas productivas. De allí se derivan las más aferradas etiquetas acusatorias: “modernista” y “productivista”. Martínez Alier y Schlupmann plantean que “los marxistas posteriores deberían haber modificado la noción de “fuerzas productivas” a la luz de la crítica ecológica de la ciencia económica, pero han existido obstáculos epistemológicos (el uso de categorías de la economía política clásica) e ideológicos (la perspectiva de una transición al comunismo en dos etapas) que lo han impedido” (1992: 276). Bensaïd responde afirmando que la noción de fuerzas productivas no constituye en Marx “un factor unilateral de progreso, independientemente de su imbricación concreta en un modo de producción dado. Pueden tanto enriquecerse con conocimientos y formas de cooperación social nuevas como negarse a sí mismas mudándose en su contrario, en fuerzas destructivas” (2003: 474).
En artículos que Marx escribiera en 1853 sobre la dominación británica en la India es donde rastreamos su versión más modernista, una visión occidental y evolutiva de los procesos sociales. En ellos, a pesar de denunciar las miserias a las que Inglaterra estaba sometiendo al pueblo hindú, concluye que ese es un paso necesario dentro del desarrollo de las fuerzas productivas, y que la introducción de valores burgueses e infraestructura capitalista dentro de la “atrasada” sociedad hindú son una “revolución social”. Aquí le otorga una gran importancia a las condiciones de producción, en especial a las obras de infraestructura que modernizan la estructura productiva.
Por otra parte, en el Manifiesto Comunista, se puede vislumbrar una cierta concepción evolucionista de la historia [12]. En el mismo se describe el papel revolucionario de la burguesía en la historia en cuanto al progreso de las fuerzas productivas y al sometimiento de la naturaleza. Con todo, es una imagen que podemos contraponer a otros pasajes señalados anteriormente y que exhibe las hendiduras de una obra monumental pero no por ello monolítica.
Por último, según sus críticos, Engels habría dado cuenta de una lógica productivista e instrumental con respecto a la naturaleza cuando planteaba que: “El hombre al convertirse en dueño y señor de sus propias relaciones sociales, se convierte por primera vez en señor consciente y efectivo de la naturaleza” (Engels, 1973a: 102).
4) Las aventuras del marxismo ecológico
Habiendo realizado una revisión de las críticas ecologistas, haremos un breve recorrido por aquello que consideramos son los elementos fundamentales para sentar las bases del ME. A lo largo de la tradición marxista encontramos autores que problematizaron la relación de la sociedad capitalista y la naturaleza, y que esbozaron algunas concepciones premonitorias sobre una crisis ecológica causada por la misma.
En el siglo XIX, además de Podolinski, podemos referirnos a William Morris [13], considerado el primer ecosocialista. En la década de 1920, durante los primeros años de la revolución rusa, investigadores soviéticos como D. N. Kasharov [14], Vladímir I. Vernadski [15], Georgii Gause y Vladimir Stanchisky se interesaron por los estudios de la ecología, pero fueron interrumpidos por el stalinismo. Algunos de esos pensadores fueron perseguidos, encarcelados y sus ideas permanecieron ocultas largo tiempo. Eso sucedió con Nikolai Bujarin, “el muchacho de oro de la revolución”, cuyos escritos ecológicos fueron escondidos por Stalin luego de su ejecución en 1938. Una línea de pensamiento que habría contribuido a la transformación del modo de vida fue aplastada por la burocracia soviética, enrolada en el productivismo y la industrialización acelerada. Asimismo, Bensaïd cita al economista austríaco Julius Dickman quien ya había observado en la década de 1930 el “estrechamiento de la reserva de los recursos naturales” debido al desarrollo “irreflexivo” de las fuerzas productivas bajo el capitalismo en detrimento de sus “condiciones de reproducción permanente”, minando las condiciones mismas de existencia humana (2003: 499).
Más notorio fue el trabajo de Walter Benjamin, quien cuestionó la idea del progreso y la noción lineal y mecánica de la historia. La idea de revolución cobraba otro sentido para él: “Marx dice que las revoluciones son la locomotora de la historia mundial. Pero tal vez se trata de algo por completo diferente. Tal vez las revoluciones son el manotazo hacia el freno de emergencia que da el género humano que viaja en ese tren” (2007: 49).
Más cerca en el tiempo, nos interesa destacar a James O’Connor (2001), quien parte del concepto condiciones de producción del capital. Se trata de todo aquello que compone el marco de la producción capitalista y que no es producido como una mercancía aunque es tratado como si lo fuera. Uno de sus componentes es la naturaleza. La propia explotación capitalista puede generar problemas de agotamiento o encarecimiento de esas condiciones y es cuando se pone en juego una crisis de subproducción. Por lo tanto, O’Connor considera la relación con la naturaleza como la segunda contradicción del capital.
En otra contribución significativa, David Harvey (2007) introduce el conceptoacumulación por desposesión para dar cuenta de la persistencia de los mecanismos depredadores, violentos y/o fraudulentos del capitalismo que Marx y el marxismo adjudicaban a una etapa primitiva u originaria.
En relación a la continua expansión del capital sobre la naturaleza, es sugerente el concepto subsunción real de la naturaleza al capital (Sabbatella, 2010). El régimen capitalista no sólo incluye a la naturaleza sino que también la subordina a los designios de la producción de plusvalor.
Como respuesta a la crisis ecológica causada por el capitalismo, surge un movimiento político que pretende reformular la visión tradicional del socialismo. Michael Löwy y Joel Kovel lanzaron un Manifiesto Ecosocialista en donde plasman algunas ideas que aquí trabajamos en un programa de acción política. Para Löwy, el ecosocialismo es una alternativa civilizatoria radical que opone al progreso destructivo capitalista “una política económica basada en criterios no monetarios y extraeconómicos: las necesidades sociales y el equilibrio ecológico” (Löwy, 2010).
Aunque no podremos avanzar aquí en sus respectivas contribuciones al ME, cabe mencionar a otros pensadores como André Gorz [16], Alfred Schmidt [17], Wolfgang Harich [18], Manuel Sacristán [19], Ted Benton [20], Barry Commoner [21], Paul Burkett [22] y Elmar Altvater [23]. Son muchos los nombres y probablemente hayamos incurrido en omisiones importantes, pero en ese caso estaríamos más cerca aún de comprobar que no hay tal divorcio entre el marxismo y la ecología. Es necesaria una mayor sistematización que instituya un cuerpo teórico más robusto y, en ese sentido, el presente artículo representa apenas un primer peldaño.
5) Reflexiones finales
Hemos constatado fehacientemente que el mundo natural es uno de los puntos de partida en la teoría de Marx. No obstante, en el desarrollo posterior adquiere un carácter fragmentario y secundario respecto a la contradicción fundamental del modo de producción capitalista entre capital y trabajo. Tampoco podemos desconocer cierto optimismo en relación al desarrollo de las fuerzas productivas y la inexistencia de límites naturales. Por tanto, una traducción automática de Marx a la ecología contemporánea no alienta un conocimiento e investigación sobre los nuevos problemas ecológicos. La degradación de la tierra producto del mismo sistema capitalista había sido adelantada en numerosos pasajes de su obra, pero la misma no es suficientemente esclarecedora de las consecuencias que traen aparejados el agotamiento de otros bienes naturales y la contaminación ambiental.
Nuestra propuesta de trabajo se dirige, entonces, a abrir nuevos campos de investigación a partir de una concepción materialista de la naturaleza, cuyo pilar básico sea el estudio las relaciones sociales de producción y reproducción capitalistas. A tal fin, es necesario recuperar la fortaleza de la ley del valor, del fetichismo de la mercancía y del trabajo alienado. Son los elementos fundamentales para la crítica de la economía-política-ecológica en la edificación del aparato conceptual del ME, el cual debe ser ampliado, complementado y/o profundizado por los aportes contemporáneos en el marco de la crisis ecológica sin precedentes que atraviesa la humanidad. En ese sentido, el ecosocialismo se presenta como la nueva corriente política para el siglo XXI.
No queremos encontrar todas las respuestas en Marx, sino en la reconsideración y reformulación de sus categorías. No es nuestro interés un “Marx verde” sino un Marxismo Ecológico. No pretendemos hacer hablar a Marx sobre el cambio climático o sobre el régimen energético capitalista basado en combustibles fósiles, sino reapropiarnos de la crítica de la economía política para facilitar la crítica de la economía-política-ecológica.
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Vedda, M., “Introducción”, en Marx, Karl, Manuscritos Económico-filosóficos de 1844, pp. vii-xli.
Notas
[1] James O’Connor desarrolla en profundidad el concepto de condiciones de producción basándose menos en este pasaje de El Capital que en los Grundisse.
[2] Bellamy Foster destaca que “el concepto de metabolismo, con sus nociones asociadas de intercambios materiales y acción reguladora, le permitía expresar la relación humana con la naturaleza como una relación que incluía las “condiciones impuestas por la naturaleza” y la capacidad de los seres humanos para afectar este proceso [...] y le proporcionaba a Marx un modo concreto de expresar la noción de la alienación de la naturaleza (y su relación con la alienación del trabajo), que era fundamental en su crítica a partir de sus primeros escritos” (2004: 245).
[3] Al respecto, Marx habría sido más influido por el economista político escocés James Anderson quien atribuyó la existencia de una renta diferencial principalmente a los cambios históricos en la fertilidad del suelo (Bellamy Foster, 2004).
[4] “La asociación, desde el punto de vista de la economía política, aplicada a la tierra y el suelo, divide la ganancia del latifundio y es la primera en realizar la tendencia originaria de la división, a saber, la igualdad, porque ella produce la relación afectiva del hombre con la tierra de manera racional y ya no mediada por la servidumbre, la dominación y la mística estúpida de la propiedad, en tanto que la tierra deja de ser un objeto de mercantilización y se convierte nuevamente, mediante el trabajo y el goce libres, en una propiedad del hombre verdadera y personal (Marx, 2004: 101).
[5] “La libertad en ese terreno sólo puede consistir en que el hombre socializado, los productores asociados, regulen racionalmente ese metabolismo suyo con la naturaleza, poniéndolo bajo su control colectivo, en vez de ser dominados por él como por un poder ciego; que lo lleven a cabo con el mínimo empleo de fuerzas y bajo las condiciones más dignas y adecuadas a su naturaleza humana” (Marx, 2000: III, 759).
[6] La Economía Ecológica es “una crítica ecológica de la economía convencional, [...] nuevo enfoque sobre las interrelaciones dinámicas entre los sistemas económicos y el conjunto total de los sistemas físico y social” (Van Hauwermeiren, 1998). Esa corriente académica interdisciplinaria suele ser definida como “la ciencia de la gestión de la sustentabilidad” ya que estudia al sistema económico como un sistema abierto en relación con el sistema natural y los flujos de energía. Su crítica se fundamenta en el estudio de los límites ecosistémicos del desarrollo económico. Algunos de sus principales referentes son Nicholas Georgescu-Roegen, Herman E. Daly, Joan Martínez Alier y José Manuel Naredo.
[7] La Termodinámica es una rama de la Física que estudia los intercambios y transformaciones de energía en forma de calor.
[8] Mediante el concepto de entropía, el cual mide el grado de orden o desorden de un sistema, la termodinámica postula la irreversibilidad de los procesos de utilización de la energía.
[9] En una carta dirigida a Marx el 19 de diciembre de 1882 (¡tres meses antes de la muerte de Marx…!).
[10] Carta de Marx a Engels del 25 de marzo de 1868.
[11] Botánico alemán (1810-1875) La obra a la que se refiere Marx es El clima y el mundo vegetal a través de los tiempos, una historia de ambos (1847).
[12] Cabe destacar que al estudiar, en sus últimos años, la realidad de Rusia a partir de un intercambio epistolar con Vera Zasúlich, Marx planteó la posibilidad de un desarrollo alternativo al occidental para ese país. De este modo, esa concepción lineal de la historia no era aplicada por Marx a cualquier situación, sino que dependía del medio en que se desenvolviera.
[13] William Morris (1834-1896). Inglés. Su crítica al capitalismo industrial se basaba en la idea de “trabajo inútil”, es decir, la “producción de una cantidad ilimitada de tonterías inútiles”, lo más barato posible, “para ser vendidas y no para ser utilizadas” (Cuerdo Mir/Ramos Gorostiza, 2000: 88).
[14] Kasharov dirigió un Instituto de enseñanza de Ecología, publicó el primer manual de ecología para la enseñanza (“Ambiente y comunidades”) y colaboró en la publicación de la primer revista soviética de ecología.
[15] Vernadski desarrolló en 1926 el concepto de biosfera. Hizo hincapié en el creciente deterioro del medio ambiente, el cual únicamente podría revertirse mediante un cambio en los hábitos dietéticos y la forma de utilización de la energía.
[16] Gorz, A., “Ecología y libertad” (1977); “Ecología como política” (1979). Planteó el vínculo que existe entre crisis ecológica y crisis de la sobreacumulación, realizando una fuerte crítica al consumismo y el productivismo.
[17] Cf. Schmidt, A., “El concepto de naturaleza en Marx” (1983).
[18] Cf. Harich, W., “¿Comunismo sin crecimiento?” (1978).
[19] Cf. Sacristán, M., “Algunos atisbos político-ecológicos de Marx” (1984).
[20] Cf. Benton, T., “The greening of Marxism” (1996).
[21] Cf. Commoner, B., “The Closing Circle: Nature, Man, and Technology” (1971).
[22] Cf. Burkett, P., “Marx and Nature: A Red and Green Perspective” (1999).
[23] Cf. Altvater, E., “¿Existe un marxismo ecológico hoy? (2003).
[Ignacio Sabbatella es licenciado en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires y becario del Conicet-Instituto Gino Germani. Damiano Tagliavini es licenciado en Ciencia Política y director del “Curso regional sobre evaluación y reducción de la contaminación en ambientes acuáticos”. Ensayo publicado originalmente en la revista argentina Herramienta.]



martes, 8 de mayo de 2012

REVOLUCIONADOS: MARCHANDO POR EL AGUA

El Nihilismo de Don César Hildebrandt "Nos han dejado solos" @ensustrece critica desde el escepticismo y el pesimismo on Daniel A.Y. Vega's TwitWall

El Nihilismo de Don César Hildebrandt "Nos han dejado solos" @ensustrece critica desde el escepticismo y el pesimismo on Daniel A.Y. Vega's TwitWall


El Nihilismo de Don César Hildebrandt "Nos han dejado solos" @ensustrece critica desde el escepticismo y el pesimismo




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Nihilismo, reformismo, socialismo
Por: Manuel Guerra
En los últimos meses el debate sobre la izquierda, su naturaleza, actualidad, retos y perspectivas, viene cobrando fuerza. A las reflexiones contenidas en el libro Apogeo y crisis de la izquierda peruana, editado por Alberto Adrianzén, se suman un conjunto de ensayos y artículos periodísticos que abordan estos temas. Reconociendo puntos comunes en la diversidad de análisis planteados, podemos agruparlos en tres corrientes principales, que vale la pena mencionar:
Nihilismo  (Definicion al final )
Una primera corriente se expresa como portadora de una visión nihilista, según la cual la izquierda peruana no tiene futuro alguno. Quien sustenta mejor que nadie esta corriente es el periodista César Hildebrandt en varios de sus artículos, en especial en el aparece con el título Nos han dejado solos, publicado el pasado 27 de abril en el semanario que dirige.
Hildebrandt ejerce un periodismo independiente, consecuente con sus puntos de vista y brillante en muchos aspectos. Nadie puede reprocharle que en su amplia trayectoria se haya doblegado frente al poder establecido, por lo que su presencia siempre resultó incómoda en los grandes medios de comunicación y, como consecuencia de ello, fue expectorado varias veces de los canales de televisión. Ese mismo coraje lo demostró al enfrentarse a la mafia fujimorista a sabiendas que los matarifes del régimen lo tenían en la mira. Esta postura crítica e independiente, que ejerce con agudeza y verbo inflamado, lo ha convertido en un referente de la opinión pública, y en muchas ocasiones lo ha ubicado en las mismas trincheras de lucha que el progresismo y la izquierda.

Tal vez por ello es que sus artículos mencionados hayan desconcertado, desilusionado o incomodado a muchos izquierdistas, algunos de los cuales lo consideraban incluso como uno de los suyos, olvidando que el propio Hildebrandt se ha encargado en reiteradas oportunidades de marcar distancias de lo que representa la izquierda, o mejor dicho: de las izquierdas que accionan en el Perú. Porque Hildebrandt es un gran crítico, un crítico mordaz, pero como todo nihilista, no trasciende la crítica, por muy implacable que ella sea. Critica pero no propone, critica desde el escepticismo y el pesimismo. Su nihilismo lo lleva a concluir que todo está podrido, descompuesto, tumefacto. Todo menos él. Pues su nihilismo no hace sino robustecer su enorme egocentrismo que él alimenta con verdadera devoción. Hildebrandt critica por igual al capitalismo y al socialismo, pero al no vislumbrar salida al sistema en el que vive, termina por validarlo, aunque reniegue. La conclusión a la que llega en su citado artículo es sorprendente por su vaguedad, distinta al detalle acucioso cuando valora a la izquierda: “De las ruinas del siglo XX saldrán los nuevos indignados. Porque el malestar también puede producir sabiduría”. Pero la sabiduría producto del enorme malestar de Hildebrandt no nos aclara adónde irán esos indignados, pues el socialismo es un camino negado. ¿Es que el movimiento espontáneo por sí mismo, sin la acción consciente de las organizaciones de izquierda, puede acabar con la irracionalidad del capitalismo?  ¿Se trata acaso de perfeccionar, humanizar, hacer más potable al capitalismo? ¿O es que Hildebrandt ha imaginado un tercer sistema, ni capitalista, ni socialista?
Estos temas de fondo Hildebrandt prefiere omitirlo. Sólo se centra en criticar a la izquierda, a exigirle un autoflagelamiento redentor, en especial a aquella que se identifica con el socialismo. No obstante esta crítica, válida en muchos aspectos, se torna destructiva cuando es usada para decretar la muerte de la izquierda, pierde seriedad si se queda en el epíteto rayano en el insulto, pierde objetividad si para reforzar sus argumentos recurre a los manidos recursos usados por la ultraderecha, el senderismo y los servicios de inteligencia para descalificar a un partido como el nuestro.
Es sabido que en situaciones de dificultades y de crisis en ciertos sectores cunde el desaliento, y el nihilismo encuentra terreno propicio para extenderse. Pero desde posturas nihilistas jamás se podrá construir un gran proyecto histórico, y aquí vale citar la frase del Amauta, que en este caso cobra enorme validez: “… Las masas quieren fe. Y por eso, su alma rechaza la voz corrosiva, disolvente y pesimista de los que niegan y de los que dudan, y busca la voz optimista, cordial, juvenil y fecunda de los que afirman y de los que creen”.
Reformismo
Una segunda corriente está alimentada por aquellos sectores que asumen su identidad de izquierda, defienden el espacio de la izquierda, creen en la recuperación de la izquierda y trabajan por mejorar su desempeño político. Pero recusan al socialismo como una opción válida, en consecuencia predican que la única izquierda que debe tener carta de ciudadanía en el Perú es la izquierda reformista, que se desarrolla dentro de los marcos del capitalismo con el objetivo de plasmar las tareas democráticas y nacionales. Sinesio López es uno de los exponentes de esta izquierda, tal vez el que mejor se esfuerza en estos momentos de darle sustento teórico a esta opción. Sinesio López raya la cancha para identificar a los sectores de la izquierda peruana: por un lado la izquierda insurreccional, donde ubica a Sendero Luminoso y el MRTA; por el otro los que se alinean en una apuesta democrática. ¿En qué consiste esta apuesta democrática? Ni más ni menos en un programa de reformas a corto, mediano y largo plazo, que Sinesio López se encarga de detallar en su artículo del 8 de mayo (La República) titulado Los desafíos políticos de la izquierda. Como él mismo afirma, se trata en última instancia de asumir el programa de la Gran Transformación abandonado por Ollanta Humala. Nada más.
Nada dice Sinesio López de trascender al sistema capitalista, nada del camino que debe conducir al socialismo. Resulta que él, como muchos otros, han cedido a la presión ideológica y política de la derecha que utiliza la carta de Sendero Luminoso como mecanismo de chantaje: todo lo que no sea capitalismo no es democrático, la única democracia verdadera es la democracia liberal burguesa y quien afirma lo contrario se ubica en las filas de los retrógrados, los dinosaurios, los autoritarios, o, lo que es peor, en el ámbito del violentismo y terrorismo senderista.
Por ello resulta una argucia tramposa la dicotomía que hace Sinesio López para clasificar a la izquierda, pues en ella no caben los sectores identificados plenamente con el socialismo. Si para Hildebrandt toda la izquierda está muerta, para Sinesio López la izquierda socialista simplemente no existe, está desaparecida y no vale la pena ni siquiera mencionarla.
Socialismo
No obstante, a contrapelo de todo ello, la izquierda socialista tiene un lugar, un pasado, un presente y un futuro en la historia peruana. Ya en su tiempo Mariátegui recusó al reformismo primaveral hayista, cuyo programa se limitaba a la realización de las tareas nacionales y democráticas, y optó sin ambages por el socialismo, hecho que muchos tratan de enterrar cuando se refieren al Amauta. La expansión de las ideas socialistas tiene en el presente un terreno favorable, cuando la irracionalidad capitalista está conduciendo al planeta a una catástrofe sin parangón en la historia de la humanidad. Socialismo o barbarie, tal es el reto del presente, insuficiente de resolver desde el limitado reformismo.
El trauma del fracaso de Izquierda Unida sigue corroyendo el espíritu de mucha gente en los predios de la izquierda. Para algunos el problema de la izquierda es que en su momento no deslindó con suficiente fuerza con Sendero Luminoso. No les falta razón. Pero el error o la limitación estratégica consistió en que junto a la insuficiente condena a Sendero, asimismo la izquierda se mostró insuficiente para resistir y derrotar a la presión de la derecha. La derecha obtuvo así una victoria de largas consecuencias: convenció que la izquierda era igual al senderismo, que Mariátegui era lo mismo que el pensamiento Gonzalo, que revolución era sinónimo de terrorismo, que socialismo era dictadura, totalitarismo, antidemocracia. La ofensiva neoliberal que vino luego encontró no solo a la izquierda fraccionada, sino lo que es más grave, desarmada ideológicamente para oponerle resistencia. Ello explica, entre otras cosas la concesión que hace Sinesio López al otorgar a Sendero y el MRTA el carácter de fuerzas insurreccionales, pues para él insurrección y terrorismo son la misma cosa.
Evidentemente la izquierda peruana debe sacar lecciones de su experiencia. Es obligatorio que asuma una renovación profunda, la misma que pasa por asimilar una nueva cultura política cuyo sustento es la amplitud de miras, la mentalidad estratégica, el compromiso con los retos históricos del Perú y su población, la asunción de la política que predicó y practicó el Amauta: como una gran obra de realización humana. No existe otro modo de superar las taras del sectarismo, los métodos manipulatorios reñidos con la democracia, el burocratismo que anquilosa, el mal entendimiento de la lucha por la hegemonía que conduce a las estériles disputas por los cargos, minucias con qué satisfacer intereses personales o de grupo, todo lo cual a fin de cuentas no es más que la asimilación práctica de la politiquería decadente que dimana de una derecha históricamente agotada.
La renovación de la izquierda pasa además por una renovación generacional, por darle protagonismo a la mujer, por incorporar a las etnias, a los intelectuales, pequeños y medianos empresarios, a todos aquellos sectores que constituyen la diversidad que somos, unidos por un programa, que en estos momentos, efectivamente, es una propuesta de reformas. En este sentido el paso de una izquierda marcada por el oposicionismo a una izquierda con capacidad de gobierno resulta indispensable y su desempeño en los ámbitos de gobierno debe ser cualitativamente distinta a la del pasado.
Pero para quienes no hemos arriado las banderas del socialismo, la indispensable y consecuente lucha por reformas no agota el alcance de nuestros propósitos. Asumimos la lucha por reformas como parte del camino al socialismo, estamos convencidos que solo el socialismo es la respuesta integral a la debacle del capitalismo, pues coloca al ser humano en armonía con su medio ambiente en el centro de sus preocupaciones, y por eso mismo afirmamos que la democracia socialista es superior a la democracia burguesa basada en el poder del dinero. En consecuencia tampoco nos inhibe asumir nuestra condición de revolucionarios, no obstante que la palabra revolución se ha convertido en tabú prohibido para las mentes domesticadas por el capitalismo.

07.05.2012  
  
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http://www.patriaroja.org.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=1614:manuel-guerra&catid=51:portada&Itemid=71
De Wikipedia =
El nihilismo (del latín nihil, "nada") es la doctrina filosófica que sugiere la negación de uno o más de los supuestos sentidos de la vida. Más frecuentemente, el nihilismo se presenta en la forma de nihilismo existencial, el cual sostiene que la vida carece de significado objetivo, propósito, o valor intrínseco.1 El nihilismo es también una posición crítica tanto en lo social, en lo político como en lo cultural respecto a los valores, costumbres y creencias de una sociedad. La palabra fue utilizada por primera vez por Ivan Turgenev en su novela Padres e hijos: "Nihilista es la persona que no se inclina ante ninguna autoridad, que no acepta ningún principio como artículo de fe".


Nietzsche estructuró la conceptualización del término nihilismo, aunque ya existía como corriente en la Antigua Grecia2 representado por la Escuela cínica y en el escepticismo.3


El nihilismo hace una negación a todo lo que predique una finalidad superior, objetiva o determinista de las cosas puesto que no tienen una explicación verificable; por tanto es contrario a la explicación dialéctica de la Historia o historicismo. En cambio, es favorable a la perspectiva de un devenir constante o concéntrico de la historia objetiva, sin ninguna finalidad superior o lineal. Es partidario de las ideas vitalistas y lúdicas, de deshacerse de todas las ideas preconcebidas para dar paso a una vida con opciones abiertas de realización, una existencia que no gire en torno a cosas inexistentes.


En este sentido el nihilismo no significa creer "en nada", ni pesimismo ni mucho menos "terrorismo" como suele pensarse, si bien estas acepciones se le han ido dando con el tiempo a la palabra. De todas formas hay autores que al nihilismo, entendido como negación de todo dogma para dar apertura a opciones infinitas no determinadas, le llaman "nihilismo positivo", mientras que al sentido de negación de todo principio ético que conlleve la negligencia o la autodestrucción le llaman "nihilismo negativo" (También se les conoce como "activo" y "pasivo").


Una de las referencias más lejanas se encuentra en el filósofo sofista Gorgias quien afirmaba: "Nada existe, si algo existe no es cognoscible por el hombre; si fuese cognoscible, no sería comunicable" o en la actitud vital de su discípulo Diógenes de Sinope.4

sábado, 28 de abril de 2012

OjO !!! = Newmont podría abandonar la mina de oro CONGA Perú MORE FROM BUSINESSWEEK on Daniel A.Y.Vega's TwitWall

OjO !!! = Newmont podría abandonar la mina de oro CONGA Perú MORE FROM BUSINESSWEEK on Daniel A.Y.Vega's TwitWall

FUENTE
 http://www.businessweek.com/ap/2012-04/D9UDJI280.htm

Newmont podría abandonar la mina de oro Perú

MORE FROM BUSINESSWEEK

 
El presidente de Newmont Mining Corp. dijo el viernes que la compañía de EE.UU. podría detener la inversión en un proyecto de minería de oro importante en el norte de Perú, si las modificaciones propuestos por el gobierno afectan de manera significativa su rentabilidad.
Richard Newmont O'Brien dijo en un reporte de ganancias con los analistas que si el proyecto de $ 4,8 mil millones no se puede desarrollar "de una manera segura, socialmente y ambientalmente responsable", mientras que también ganó los accionistas "una rentabilidad aceptable" Newmont "reasignar ese capital para el desarrollo de otros proyectos en cartera, incluyendo las oportunidades en Nevada, Australia, Ghana e Indonesia. "
El proyecto se enfrenta a una dura oposición de los residentes del estado plagado de minas del norte de Cajamarca, que dicen que temen por su suministro de agua.
Se ha suspendido desde diciembre, cuando se detuvo el trabajo de Newmont a la preocupación por la seguridad del empleado después de una serie de violentas protestas.
La semana pasada, el presidente Ollanta Humala dijo que Newmont, el inversor mayoritario en Conga, deben prestar atención a las recomendaciones de gobierno a contratar expertos en medio ambiente que dijeron dos lagos de montaña programadas para la destrucción debe ser preservado.
Humala también dijo que el proyecto debería crear 10.000 puestos de trabajo y cuadruplicar la cantidad de agua en los embalses de la compañía ha ofrecido a crear para reemplazar a los cuatro lagos que serían destruidos.
O'Brien dijo que Newmont fue la evaluación de las recomendaciones de los expertos en medio ambiente, así como el gobierno peruano.
"El desarrollo de Conga sería una fuente importante de ingresos para el gobierno del Perú, junto con el empleo significativo", dijo O'Brien.
Newmont es el principal accionista en Conga, así como en las cercanías de Yanacocha, la mayor de América Latina mina de oro.
Yanacocha, que está llegando al final de la producción, tiene una historia de relaciones conflictivas con los agricultores vecinos que dicen que ha dañado sus suministros de agua.
La economía de Perú depende en gran medida en la minería, que representa más del 60 por ciento de sus ingresos de exportación.



THE ASSOCIATED PRESS April 27, 2012, 8:25PM ETtext size: TT

Newmont could abandon Peru gold mine

The president of Newmont Mining Corp. said Friday that the U.S. company could halt investment in a major gold mining project in Peru's north if modifications sought by the government significantly affect its profitability.
Newmont's Richard O'Brien said in an earnings call with analysts that if the $4.8 billion project cannot be developed "in a safe, socially and environmentally responsible manner" while also earning shareholders "an acceptable return" Newmont will "reallocate that capital to other development projects in our portfolio, including opportunities in Nevada, Australia, Ghana, and Indonesia."
The project faces stiff opposition from residents of the heavily mined northern state of Cajamarca who say they fear for their water supply.
It has been suspended since December, when Newmont halted work out of concern for employee safety after a series of violent protests.
Last week, President Ollanta Humala said Newmont, the majority investor in Conga, should heed recommendations of government-hired environmental experts who said two mountain lakes slated for destruction should be preserved.
Humala also said the project should create 10,000 jobs and quadruple the amount of water in reservoirs the company has offered to create to replace four lakes that would be destroyed.
O'Brien said Newmont was evaluating the recommendations of the environmental experts as well as the Peruvian government.
"Conga's development would be a significant source of revenue for the government of Peru, along with significant employment," O'Brien said.
Newmont is the majority stakeholder in Conga as well as in nearby Yanacocha, Latin America's biggest gold mine.
Yanacocha, which is nearing the end of production, has a history of troubled relations with neighboring farmers who claim it has harmed their water supplies.
Peru's economy depends heavily on mining, which accounts for more than 60 percent of its export income.

miércoles, 25 de abril de 2012

Ni santos ni demonios: Gregorio, Patria Roja y las Rondas Campesinas Por: Segundo Matta Colunche Nuestra posición. Re on Nuevo Curso NEWS's TwitWall

Ni santos ni demonios: Gregorio, Patria Roja y las Rondas Campesinas Por: Segundo Matta Colunche Nuestra posición. Re on Nuevo Curso NEWS's TwitWall

Ni santos ni demonios: Gregorio, Patria Roja y las Rondas Campesinas
Por: Segundo Matta Colunche
Nuestra posición.
Respetamos la diversidad, las opiniones discoradantes; pero que tienen un matíz de ensayo e investigación. Lo anunciado por la Dra. Nancy Vidal Rodriguez (PUCP), sobre la participación del PCP "Patria Roja" en la creacción, formación y conducción de las RR.CC.
tiene mucho de verdad, así como la lucha para derrotar a Sendero Luminoso y el MRTA. Saludamos desde el GRC y las Organizaciones del pueblo, a la intelectualidad y juventud que emplean la inteligencia bajo el conocimiento para describir la realidad concreta del país y sus actores sociales y políticos.
Escribe: Nancy Vidal Rodríguez
(2 de marzo, del 2012)
Derecho e Historia, Derecho y Política (PUCP)
Gregorio Santos –más conocido como “Goyo”–, se aseguró la presidencia de la región Cajamarca en primera vuelta con un 30.758%[1]. Militante del Partido Comunista del Perú-Patria Roja y ex rondero, encabezó las movilizaciones ciudadanas en contra del proyecto Conga y ahora dice que “no piensa entablar contacto con los tres expertos internacionales (dos españoles y un portugués) que evaluarán el EIA”[2].
Definitivamente él ha sido un flanco de fuertes ataques que indirectamente buscan desacreditar las demandas que respalda y que también obstruyen el debate de las mismas: “No a Conga” y la contaminación generada por la minería en general.
Su talón de Aquiles desde un inicio fue Patria Roja. Los que no somos ni cercanamente simpatizantes de Patria Roja conocemos sus debilidades pero no sus aciertos. Por ello, me aventuraré a contar un par de ellos –incómodos para sus detractores– que permitan dar una mirada más objetiva al grupo político más atacado (después de MOVADEF) por la prensa peruana. Todo para analizar: ¿tan nefasto es que el presidente regional de Cajamarca sea militante de Patria Roja? ¿Ello lo hace un interlocutor inválido?
Mitos
La DBA[3] (no me refiero a sus íconos como Aldo Mariátegui sino una DBA “de a pie”) no tardó en acusarlo “astutamente” de pertenecer a un partido con antecedentes terroristas.
Podemos pensar que Patria Roja tiene una propuesta política digna del periodo paleolítico pero lo cierto (además de que su fundador nunca fue José Carlos Mariátegui) es que no tuvieron relación con el terrorismo. En los 70´s planteaban –como la mayoría de agrupaciones de izquierda– la lucha armada. Sin embargo, no pasaron del discurso violento y de enfrentarse en la arena política a Sendero Luminoso y el MRTA [4] como pocos hicieron.
Casi 40 años después, siguen enquistados en el SUTEP y, por lo tanto, en la administración de la Derrama Magisterial. Sin embargo, contra todo pronóstico esa administración copada de “comunistas-anticapitalistas-anti burgueses” es un éxito.
Actualmente, el SUTEP maneja eficientemente más de mil millones de soles de los maestros, quienes a su vez acceden al crédito más cómodo del mercado [5]. Y sólo como prueba tangible, el local [6] de la Derrama no tiene nada que envidiarle en infraestructura a la Clínica San Felipe de Pueblo Libre que queda a unas pocas cuadras.
La primera ley de las rondas campesinas
Sigo. Gregorio Santos es también Rondero [7]. ¿Casualidad que un militante de PR haya formado parte de la dirigencia de las rondas campesinas?
Morales Bermúdez ya llevaba un año en el poder cuando las Rondas Campesinas se originaron el 29 de diciembre de 1976 en Chota-Cajamarca. La fecha proviene de un acta firmada entre ronderos. Sin embargo, naturalmente fue la primera manifestación formal de lo que se venía desarrollando a nivel social.
Anteriormente los pobladores de la zona tenían experiencia con lo que se denominan las “rondas de hacienda” que patrullaban de noche para evitar el robo de ganado y contrarrestar los ánimos expansionistas de los demás hacendados [8]. Divididas las tierras en la década de los 60, los campesinos se apropiaron de este mecanismo de defensa pero de manera esporádica [9].

En la misma década, el minifundismo [10] de la zona se agudizó pues existía mucha presión demográfica. La crisis en las haciendas costeñas promovió una saturación del mercado laboral, a la vez que el ganado subía de precio y se convertía en una de las principales fuentes económicas de las familias minifundistas. A todo ello se sumaba la proliferación de la delincuencia, sobre todo el robo del ganado conocido como “abigeato”.
Finalmente, según el contexto histórico y la necesidad de eliminar la fuerte delincuencia que no tenía solución, las rondas campesinas se constituyeron de manera organizada y permanente.
Es así como Regulo Oblitas, un campesino respetado y que había participado en las “rondas de la gran hacienda costeña de Tumán”, propone a las rondas como solución al problema del abigeato en una asamblea del 3 de diciembre de 1976[11]. Decisión que se respalda definitivamente el 29 de diciembre de 1976[12].
El joven dirigente Daniel Idrogo posteriormente se dedica a organizar bases ronderas en la zona. Fue militante de Patria Roja desde su juventud[13] y con el partido Izquierda Unida, fue elegido en 1985 como diputado. Un año después, logra por primera vez el reconocimiento estatal para las rondas campesinas impulsando la Ley de Rondas Campesinas N° 24571.
¡Alto!
Si estás pensando que las rondas están controladas ciegamente por el “cuco” Patria Roja, te equivocas. En primer lugar, la influencia de algún partido en las rondas campesinas varía según la zona en la que se encuentran y el momento histórico. El APRA y el PUM alguna vez tuvieron fuerza, por ejemplo.
En segundo lugar, Patria Roja y ningún partido es tan fuerte como para controlarlas. Las rondas campesinas surgen y se organizan ante la deficiencia del estado para brindar seguridad. Si bien su trabajo resulta ser un servicio a la comunidad, no cuentan con un proyecto político y menos aún activismo político orgánicamente.
Sin embargo, sería incluso mezquino no reconocer que el Partido Comunista del Perú-Patria Roja sí ha participado y apoyado activamente a las rondas campesinas. ¿A caso no son los que lograron que se les reconozca formalmente? Por ello, que no resulte extraño que un militante de ese partido (¿agrupación?)[14] sea rondero.
Por otro lado, creo que no puedo pedir que no resulte extraño que Patria Roja, autodenominado comunista, maneje tan eficientemente la Derrama pero sí reconocerlo al menos. ¿Por qué? Pues fácil: sus errores o nuestros desacuerdos los conozco de memoria.
Así, creo importante entender qué hay detrás de Gregorio, el partido y los sectores sociales u organizaciones que lo respaldan, pues sólo cuando hay respeto y reconocimiento de la legitimidad del adversario es posible dialogar y debatir sobre el problema de fondo. En caso contrario, nos concentramos en los personajes…los demonios y los Santos
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martes, 24 de abril de 2012

DOCUMENTOS PERTINENTES: HIDRÓLOGO ROBERT E. MORAN EVALÚA PERITAJE DEL GOBIERNO SOBRE PROYECTO CONGA

DOCUMENTOS PERTINENTES: HIDRÓLOGO ROBERT E. MORAN EVALÚA PERITAJE DEL GOBIERNO SOBRE PROYECTO CONGA

HIDRÓLOGO ROBERT E. MORAN EVALÚA PERITAJE DEL GOBIERNO SOBRE PROYECTO CONGA


Once Comentarios sobre el Informe de los Peritos de Conga

Por: Robert E. Moran
22/4/2012
  1. En vez de evaluar realmente si es que el Estudio de Impacto Ambiental es adecuado o no, el peritaje básicamente ha vuelto a elaborar el EIA para Conga. Han utilizado información proveniente de la empresa y documentos no revelados al público previamente, como por ejemplo un estudio hidrogeológico publicado en marzo del 2012. En el texto del informe está claro que los autores evitan enfatizar las debilidades del EIA, y que su objetivo es promover el proyecto sin permitir las demoras que serían necesarias para mejorar los datos inadecuados. Estas características del peritaje confirman que la sociedad, en general, tiene pocas posibilidades de influenciar ya sea el contenido de un EIA, como en su proceso de aprobación.
  2. Entre el resumen ejecutivo y el informe principal del Peritaje gubernamental hay inconsistencias. El resumen ejecutivo parece discrepar fuertemente con mi informe – sin embargo,  una lectura en detalle de la parte principal del informe pericial muestra que no es así, pues reconocen muchas de las mismas conclusiones. La diferencia con mi informe está más bien en la poca importancia que le dan a los hechos que reconocen.
  3. Los datos de línea de base no están resumidos en forma estadística. Esto significa que una vez concluido el proyecto no habrá un criterio con el cual evaluar los impactos tanto de Conga. En particular, ni el EIA ni el informe del peritaje presentan datos de línea de base que sean estadísticamente confiables, para los manantiales a nivel local y regional. Esto se menciona en la página 177 del informe, que dice que “no existe información química de las aguas de los manantiales.” Por tanto, si son impactadas en el futuro, no habrá manera de demostrar cuál fue su caudal original o su calidad. Esta falta de datos de línea de base adecuados desde el punto de vista estadístico, también se da en el caso de la calidad del agua superficial y subterránea.
  4. El informe no brinda pruebas ni datos que demuestren que el sistema hidrogeológico (agua de superficie – agua subterránea de poca profundidad – agua subterránea profunda) no está interconectado en su totalidad. En la mayor parte de minas similares a Conga, en distintas partes del mundo, las aguas de superficie y subterráneas demuestran estar interconectadas cuando son sometidas a presión (a través del bombeo) a largo plazo, durante años o décadas. Después de todos estos años, el proyecto Conga debería haber ejecutado pruebas de bombeo de alto volumen a largo plazo, a niveles de profundidad similares al que tendrán los tajos, para así poder determinar el grado de interconectividad del sistema hidrogeológico en su totalidad. En la página 169 del informe, se calculan conductividades hidráulicas esperables muy altas, para todas las estructuras del proyecto. Sin embargo, el peritaje no menciona los altos volúmenes de agua que serán utilizados por el proyecto – de 2,026,890 a 2,239,920 metros cúbicos de agua dulce por año (de los reservorios) para agua de procesamiento y otros usos (EIA p.4-78, y Anexo 4.14). En la sección 4-54 del EIA, se dice que las tasas de bombeo a largo plazo del tajo Perol se presentan en la Tabla 4.4.3 del mismo EIA. Esta tabla afirma que la tasa de bombeo de Perol es entre 158 litros por segundo año (año 2014) y 379 litros por segundo (año 2026), lo cual equivale a entre 59.8 y 143.4 mil millones de litros, durante sólo 12 años de bombeo. La tasa de bombeo probablemente aumentaría durante el curso de los 17 años de vida de la mina. La experiencia de muchas minas semejantes a ésta en otras partes del mundo indica que no se tendrá un estimado confiable del volumen del bombeo hasta que hayan pasado muchos años de operación de la mina.
  5. El informe de peritaje evita discutir los impactos hídricos de más de 15 años de operación de la mina Yanacocha. En vez de modelos y discusiones teóricas, el peritaje podría haber reportado impactos actuales sobre el nivel del agua, filtraciones entre acuíferos, en las fallas, así como la degradación de la calidad del agua, etc.
  6. El informe de los peritos afirma que el EIA no contiene información detallada sobre la tendencia a la contaminación de la calidad del agua (p.177). Esto es incorrecto. El EIA contiene evidencia significativa (aunque inadecuada en muchos aspectos) que permite predecir una contaminación importante del agua en el futuro. Si no fuera así, ¿entonces por qué Conga construiría una planta de tratamiento de aguas? (Más detalles disponibles en Moran (2012, 18-19)). Sin embargo, la discusión en la página 177 del peritaje se enfoca en el uso de dos modelos teóricos, DRASTIC y GOD, los cuales nunca he visto que sean utilizados para predecir correctamente la calidad del agua de mina – pues no se usan en las minas metálicas en distintas partes del mundo.
  7. El informe reconoce que el control del agua de superficie y subterránea a nivel local pasará a manos de una empresa privada, pero no muestra preocupación por este hecho y por lo tanto, no proporciona recomendaciones sobre este delicado problema.
  8. El hecho que el informe del peritaje aún no haya sido traducido al inglés es un problema, dado que Newmont tiene una reunión de accionistas en los EE.UU. el martes 24 de abril – la mayor parte de los accionistas no podrán leer los detalles del informe. Es difícil entender por qué no se ha hecho una traducción, dado que el contrato entre los peritos y el gobierno se firmó hace más de dos meses (el 1 de febrero) y por tanto, había tiempo de sobra.
  9. El peritaje recomienda formar un “Comité de Acompañamiento” para supervisar el proyecto Conga. Dados los problemas de falta de transparencia y de fiscalización ya ocurridos, esta recomendación simplemente terminaría volviendo aún más complicado un sistema que ya es ineficiente.
  10. El proyecto Conga requerirá un tratamiento de aguas a perpetuidad; sin embargo, el dictamen pericial no brinda detalles sobre la necesidad de garantías financieras para pagar por dichos costos indefinidos en el futuro. Por tanto, los costos serán pagados por las generaciones futuras.
  11. A pesar de tener 263 páginas, el informe pericial no revela nada nuevo sobre la zona del proyecto Conga, ni casi nada nuevo sobre la calidad del EIA original. Me reafirmo en todo lo anotado en mi informe de

Febrero-marzo del 2012


Robert E Moran, PhD
Hidrólogo
Michael-Moran Assoc. LLC
Golden, Colorado  USA